Desde 1963, con el
apoyo financiero de la Agencia para el Desarrollo Internacional, AID, se
impulsa la producción de cursos para televisión y la construcción de una red
de escuelas en las que los maestros darían sus clases alrededor de los
cursos televisados. Colombia será el primer país de América Latina en que el
Institute for Communication Research de Stanford mantendrá en el país un
equipo de investigadores entre 1964 y 1966. Del trabajo se producirán dos
informes: uno que recoge las investigaciones[
4] con profesores,
estudiantes, las propuestas de curriculum y de cursos, y otro en que al
evaluar el programa[
5] se exonera a los cuerpos de paz y a la AID del
fracaso de la televisión educativa, y se hace responsables de él por
completo a los colombianos. Fiel a las concepciones de la modernización
desarrollista, la conclusión que arroja esa experiencia de investigación
importada no puede ser más sintomática: estos países ni siquiera se dejan
modernizar.