Un Gobierno débil, un país seccionado en tribus locales y enfrentadas entre sí y una nueva generación de líderes criada bajo la vieja guardia talibán pero con la suficiente capacidad como para aprender de los errores y adaptar el yihadismo a las condiciones de Yemen son las claves que explican por qué AQPA se ha convertido en la célula más resistente y mejor organizada del movimiento. “AQPA es la más exitosa porque en lugar de globalizar la yihad, la han focalizado, volviéndola local”, señala
Christopher Swift, profesor adjunto de Estudios de Seguridad Nacional en la Universidad de Georgetown y que ha pasado varios años en Yemen estudiando la idiosincrasia de su sistema tribal.