Introducción: Por Juan Nicolás - Director.
Desde comienzos del siglo XX, con el surgimiento de las vanguardias, el arte comenzó un camino de no retorno, que le ha llevado a una situación muy particular: La libertad absoluta del artista y la autonomía del arte, contrasta con la incomprensión o incluso el rechazo social que su actividad genera. La mayoría de usuarios que tienen contacto con el arte contemporáneo están convencidos de que éste no es más que una estafa cultural, y un producto para “snobs” y élites. Élites que, además, están compuestas por dos grupos bien diferenciados. Uno grande y numeroso que rechaza el arte actual. Otro muy reducido, los especialistas, los que “entienden” de arte, no sólo del contemporáneo sino de todos, y que a menudo defienden fervientemente este tipo de producción, reconociendo a la vez que puede haber cierta “inflación” artística que nos lleve a considerar como arte obras mediocres.
El CENDEAC es un centro dedicado al estudio de la historia, teoría y crítica del arte desde principios del siglo XX.\n\n\nLas políticas culturales actuales tienden a reducir el hecho artístico a su dimensión exhibible y mediática, si no ya espectacular. Mientras que los centros de arte, museos y “bienales” se multiplican por doquier, el apoyo al aparato reflexivo necesario para la recepción productiva del arte, es cada vez más escaso. De manera creciente, el espacio institucional que se reserva a éste queda limitado a ciertos instrumentos de legitimación y promoción (catálogos, reseñas, etc.) que coartan de antemano su potencial crítico.