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LAUDES, VISPERAS, COMPLETAS

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  • LAUDES, VISPERAS, COMPLETAS
  • 14 de agosto
     
      
      SAN MAXIMILIANO MARÍA KOLBE, presbítero y mártir. (MEMORIA)
      
     Maximiliano María Kolbe nació cerca de Lodz (Polonia) el 8 de enero de 1894. Ingresó en el seminario de los Hermanos Menores Conventuales en 1907, y el año 1918 fue ordenado sacerdote en Roma. Encendido en el amor a la Madre de Dios fundó la asociación piadosa de la «Milicia de María Inmaculada», que propagó con entusiasmo. Misionero en el Japón, se esforzó por extender la fe cristiana bajo el auspicio y patrocinio de la misma Virgen Inmaculada. Vuelto a Polonia, habiendo sufrido grandes calamidades, en el mayor conflicto de los pueblos, entregó su vida como holocausto de caridad por la libertad de un desconocido condenado a muerte, el 14 de agosto de 1941, en el campo de concentración de Auchwitz.
  • Cister
  • Señor, abre mis labios
  • mi boca proclamará tu alabanza
  • entremos a su presencia dándole gracias,
     aclamándolo con cantos
  • aclamemos al
  • Ojalá escuchéis hoy su voz
  • Durante cuarenta años
     aquella generación me repugnó
  • ahora soy tu amigo
  • Los hombros traigo cargados
     de graves culpas, mi Dios;
     dadme esas lágrimas vos
     y tomad estos pecados.
  • con nuestra débil carne se desposa
  • la antigua ley perfeccionas
  • nos disipa los temores.
  • Al mundo le falta vida
    y le falta corazón;
    le falta cielo en la  tierra,
    si no lo riega tu amor
  • Salmo 85
  • Mi alma se consume y anhela
     los atrios del Señor,
     mi corazón y mi carne
     se alegran por el Dios vivo
  • mi corazón está firme,
  • y es vuestro el reino que sólo
     se gana con la violencia
  • Envíame, Señor, tu luz y tu verdad.
  • El mundo tiene hambre de infinito
     y sed de cielo;
     las criaturas nos atan a lo efímero
     y nos vamos perdiendo en el tiempo.
  • Te invoco de todo corazón
  • ¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
     mi alma está sedienta de ti;
     mi carne tiene ansia de ti,
     como tierra reseca, agostada, sin agua.
  • pecador me concibió mi madre.
  • Elévate sobre el cielo, Dios mío,
     y llene la tierra tu gloria;
     para que se salven tus predilectos,
     que tu mano salvadora nos responda.
  • «Todas mis fuentes están en ti
  • tus mandatos son estables
  • por el error el miedo.
  • Tu trono está firme desde siempre,
  • mi alma se refugia en ti;
  • TODA LA CREACIÓN ALABE AL SEÑOR

  •  Ant. 2. Da su paga, Señor, a los que esperan en ti, para que tus profetas sean hallados veraces
  • Enséñanos a calcular nuestros años,
     para que adquiramos un corazón sensato
  • Pues aunque uno sea perfecto
     entre los hijos de los hombres,
     sin la sabiduría, que procede de ti,
     será estimado en nada
  • No he de morir, viviré
    para contar las hazañas del Señor.
    Me castigó, me  castigó el Señor,
    pero no me entregó a la muerte
  • El Señor está conmigo: no temo;
     ¿qué podrá hacerme el hombre?
     El Señor está conmigo y me auxilia,
     veré la derrota de mis adversarios
  • renuévame por dentro con Espíritu firme.
  • Is 33,13-16
  • Señor Dios de los ejércitos, restáuranos,
     que brille tu rostro y nos salve
  • Si volvéis a él de todo corazón
     y con toda el alma,
     siendo sinceros con él,
     él volverá a vosotros
     y no os ocultará su rostro.
  • No nos rechaces, por tu nombre,
     no desprestigies tu trono glorioso;
     recuerda y no rompas tu alianza con nosotros.
  • en medio de esta generación mala y perversa
  • No te hablé a escondidas,
     en un país tenebroso,
     no dije a la estirpe de Jacob:
     «Buscadme en el vacío.
  • poned más empeño todavía en consolidar vuestra vocación y elección
  • Nosotros conforme a la promesa del Señor esperamos cielos nuevos y tierra nueva, en los que tiene su morada la santidad
  • Si aceptamos de Dios los bienes, ¿no vamos a aceptar los males?
  • Dios de todo consuelo
  • Como les puso a ellos en el crisol para sondear sus corazones, así el Señor nos hiere a nosotros, los que nos acercamos a él, no para castigarnos, sino para amonestarnos
  • mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios
  • Ahora estáis en Cristo Jesús. Ahora, por la sangre de Cristo, estáis cerca los que antes estabais lejos
  • «Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel. Y cuando abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío, sabréis que yo soy el Señor: os infundiré mi espíritu y viviréis, os colocaré en vuestra tierra y sabréis que yo el Señor lo digo y lo hago.
  • transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que agrada, lo perfecto.
  • Jesucristo es el mismo hoy que ayer, y para siempre. No os dejéis extraviar por doctrinas llamativas y extrañas
  • de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar

  •   No salga de vuestra boca palabra desedificante
  • Dios resucitó a Jesús al tercer día e hizo que se apareciese no a todo el pueblo, sino a nosotros, que somos los testigos elegidos de antemano por Dios. Nosotros hemos comido y bebido con él, después que Dios lo resucitó de entre los muertos. Y él nos mandó predicar al pueblo y atestiguar que ha sido constituido por Dios juez de vivos y muertos. De él hablan todos los profetas y aseguran que cuantos tengan fe en él recibirán por su nombre el perdón de sus pecados
  • él acrece el vigor de su pueblo.
  • Amanece la luz para el justo,
     y la alegría para los rectos de corazón.
  • concordia de cuerpo y alma.
  • si rehusamos reconocerle, también él nos rechazar
  • Los que confían en el Señor son como el monte Sión:
     no tiembla, está asentado para siempre.
  • No dejes que los sentidos
     me rindan en la batalla;
  • Señor, tú eres mi paz y mi consuelo,
     muy dentro de mi alma tu esperanza
     sostenga mi vivir de cada día,
     mi lucha por el bien que tanto espero
  • Dios mío, ven en mi auxilio
  • encrucijada de la vida

  •  Oh Cristo, tú conoces
     la intimidad oculta de mi vida;
     tú sabes mis secretos:
     te los voy confesando día a día
  • Cuando el día se oscurece,
     buscando la luz amable
     nuestras miradas te siguen
     a ti, lumbre inapagable
  • Si un ejército acampa contra mí,
     mi corazón no tiembla;
     si me declaran la guerra,
     me siento tranquilo
  • una guardia en mi boca,
     un centinela a la puerta de mis labios
  • tinieblas del vacío
  • A voz en grito clamo al Señor,
     a voz en grito suplico al Señor;
     desahogo ante él mis afanes,
     expongo ante él mi angustia,
     mientras me va faltando el aliento.
  • No rechaces con ira a tu siervo,
     que tú eres mi auxilio;
     no me deseches, no me abandones,
     Dios de mi salvación.
  • El sepulcro es su morada perpetua
     y su casa de edad en edad,
     aunque hayan dado nombre a países.
  • Señor, tu misericordia es eterna,
     no abandones la obra de tus manos
  • energía que obra en nosotros
  • Tú que eres, Cristo, el esplendor y el día,
     y de la noche ahuyentas las tinieblas,
     Luz de Luz que a tus fieles
     cual luz te manifiestas,

  •   Enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida
  • Que la palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza
  • pero escondiste tu rostro,
     y quedé desconcertado.
  • Cristo ha constituido a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y doctores
  • hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud.
  • nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva, para una herencia incorruptible, pura, imperecedera, que os está reservada en el cielo

  •   A los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó
  • os haga perfectos en todo bien
  • Que el mismo Dios de la paz os consagre totalmente y que todo vuestro ser, alma y cuerpo, sea custodiado sin reproche hasta la Parusía de nuestro Señor Jesucristo.
  • empezó a sentir terror y angustia

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miguel jiménez

Saved by miguel jiménez

on Mar 18, 09