Durante varios días, Morales, respaldado por su jefe, el ministro del Interior, Carlos Holguín, intentó explicarle al país el vergonzoso episodio de la pérdida de los computadores y las tarjetas SIM de los celulares de los 14 jefes paramilitares que fueron extraditados a Estados Unidos. Tras confusas y contradictorias declaraciones, a finales de la semana pasada el general aceptó que se cometieron errores y Holguín dijo simplemente que "se harán las investigaciones del caso".