1.- Conversar con un peque (por ejemplo, con mi sobrinita cuando tengo oportunidad, o con el hijo de mi amigo B). Siempre tienen cosas interesantes que decir y siempre te dejan cosas importantes que aprender.
2.- Meter un libro y un bocata en la mochila y marcharme a patear por la fraga de Caaveiro, por la orillita del río Eume. Y si es en buena compañía, mejor. Si la paz puede mezclarse en disolución con el aire, la concentración que se llega a medir en este lugar es algo impresionante.
3.- Hacer footing bajo la lluvia. Se limpian todos los pensamientos incordiantes.
4.- No seguir ninguna moda, a ser posible. La sensación de libertad que se tiene es algo impagable.
5.- Salir con la cámara para hacer fotos de la primera chorrada que se me ocurra. Lo mismo me da una nube curiosa, que el ambiente de un callejón perdido de la ciudad o las barcas amarradas en la bahía.
6.- Garabatear en el blanco de una hoja por estrenar. Debe de ser que siempre hay un proyecto en la cabeza que lucha por salir. No sé, es la impresión que da...
Would you like to comment?
Join Diigo for a free account, or sign in if you are already a member.